Actualmente existe un aumento muy llamativo en el volumen de las urgencias pediátricas, este incremento se está dando por cuadros  respiratorios. Esta subida es en algunas comunidades autónomas de hasta un 50% respecto a antes de la pandemia y en su gran mayoría viene dado por la Bronquiolitis.

¿Pero por qué se está produciendo este caso de incremento de bronquiolitis?

Existen muchos casos de virus respiratorios, y es que debido a la situación de estos años los peques han estado relacionándose con su entorno mascarillas y marcados por la distancia social. Esto ha provocado que no hayan desarrollado ni inmunidad individual ni de rebaño y ahora, con la retirada de estas medidas, se han encontrado con los virus de frente, provocando este gran incremento de casos de enfermedades respiratorias y, sobre todo, de bronquiolitis.

 

¿Pero qué es la bronquiolitis?

La bronquiolitis es un cuadro de dificultad respiratoria, que se da en niños pequeños. Por lo general sucede en los menores de dos años, pero en esta circunstancia se están dando en casos de hasta 4 y 5 años.

La bronquiolitis es una hinchazón y acumulación de mocos en las vías aéreas más pequeñas de los pulmones (bronquiolos). Por lo general, se debe a una infección viral el más frecuente es el virus sincicial respiratorio (VSR). Pero, ¿a qué nos referimos con estos nombres raros? No os preocupéis, que os lo explicamos. El virus sincicial respiratorio (VSR) es el microbio más común que causa infecciones en los pulmones y en las vías respiratorias en los bebés y en los niños pequeños. No os preocupéis, que aunque puede alarmarnos es muy común y la mayoría de los niños de 2 años lo han sufrido alguna vez. Este virus empieza normalmente en otoño y llega hasta la primavera, pero este año ha empezado antes se cree que como consecuencia del coronavirus. Y es que a causa de la pasada pandemia se está observando un cambio en las fechas de comienzo de estos virus, de hecho en España ya había casos en julio.

Lo más usual es que la bronquiolitis comience con un cuadro de catarro y, después de los dos o tres días, los peques empiecen a tener fatiga y a respirar más rápido. Además, se hunden un poco las costillas y pueden llegar a tener fiebre. La clave para identificar la bronquiolitis es esta dificultad respiratoria que desaparece al cabo de tres o cuatro días y se resuelve con la permanencia de una tos persistente, bastante irritante, que dura semanas. La mayor parte de las bronquiolitis son leves, pero hay que tener especialmente cuidado con los menores de tres meses porque pueden ser casos más graves. Lo que hay que tener claro es siempre que nuestro peque presente dificultades respiratorias debemos llevarlo al pediatra para hacerle el consiguiente seguimiento y comenzar el tratamiento que fuera necesario. 

 

cuando acudir a urgencias

Pero… ¿cuándo debemos acudir a urgencias?

Va a depender de la patología y de la edad. Pero debemos tener en cuenta que es más que necesario ir a urgencias si nos encontramos con un bebé de menos o tres meses y tiene fiebre (en estos casos siempre acudimos). Si tiene dificultad para respirar, o diarrea y vómitos continuados y si se le hunden las costillas. En cualquiera de esos casos debemos y acudir al médico. 

Dicho lo cual, es importante no olvidar que la mayoría de los casos se pueden pasar en casa y que el 80% de los casos son leves.

 

bebe con bronquiolitis

Diferencias entre el resfriado y la bronquiolitis:

Partimos de que la bronquiolitis presentará algunos de los síntomas del resfriado. Lo más diferenciador es que el resfriado se trata de una infección de las vías respiratorias altas y la bronquiolitis de las vías respiratorias inferiores. Este virus respiratorio sincicial en niños mayores o adultos provocará un resfriado sin más, pero en los bebés si provoca la bronquiolitis. De ahí la semejanza de sus síntomas.Para diferenciar estos síntomas es importante observar si la sintomatología afecta a los pulmones, y en ese momento es cuando nos planteamos la bronquiolitis, el síntoma principal es la dificultad respiratoria.

Para ayudarnos también a identificar la enfermedad es importante tener en cuenta que nuestro bebé tendrá el ritmo más acelerado y se le marcarán las costillas, debido a un mayor uso de la musculatura de la caja torácica. Aumentará la tos, siendo esta una tos seca.

Otro síntoma a tener en cuenta es la dificultad para comer, que viene dada por la dificultad respiratoria que tienen los pequeños. Estos síntomas tan fastidiosos y su proceso de curación, en casos leves, puede durar de unos siete a diez días. 

Para resumir, sí, podemos creer que nuestro hijo tenga un resfriado y al paso de los días darnos cuenta de que le está afectando a las vías respiratorias inferiores. Es en ese momento cuando debemos prestar especial atención y recordar los síntomas anteriores, y así discernir si es recomendable ir a urgencias en casos más graves o, por el contrario, debemos acudir al pediatra. Ante la palabra urgencias y casos más graves es importante recalcar que el 80% de los casos son leves y no tienen mayor complicación.

Es importante tener calma y no caer en la confusión. No es que este año sea más grave la bronquiolitis, si no que al haber más cantidad de casos hay mayor probabilidad de que alguno se complique.

 

como evitar la bronquiolitis

Ahora bien, nosotros lo que queremos es evitarla y vamos a dar unos pasos de cómo podemos hacerlo:

Consejos para evitar la bronquiolitis:

1- Lavarse las manos a menudo y siempre antes de tocar a un bebé, sobre todo al llegar a casa y tras viajar en transportes públicos. Es un papel fundamental para los padres y cuidadores.

2- Lavar los juguetes y limpiar con frecuencia las superficies que están en contacto con las manos y la boca de los niños.

3- Evitar el humo del tabaco. Se aconseja no fumar ni dejar que nadie fume en casa ni espacios abiertos porque los componentes del tabaco permanecen en paredes y tejidos incluso después de ventilar. 

5- Ventilar la casa todos los días, especialmente si hay enfermos con síntomas de catarro o gripe, y vigilar que no haga ni frío ni tampoco mucho calor.

6- Evitar las aglomeraciones y los ambientes propicios al contagio.

7- Usar pañuelos desechables para reducir contagios.

8- Al estornudar o toser, llevarse el interior del codo a la boca en lugar de la mano.

9- La lactancia materna es un gran protector natural frente a la bronquiolitis, así como frente a otras infecciones.

 

Se prevé que el pico más alto de esta enfermedad llegará en diciembre, con lo cual todavía queda trabajo por hacer. Aunque la gran mayoría de los casos sean leves, lo ideal es no tentar a la suerte, seguir nuestras recomendaciones y tener cuidado. Podríamos recomendar que no dejéis de observar a vuestro niño, pero ¡seguro que sois incapaces de no hacerlo! Así de que si se diera el caso en el que observáis alguna de la sintomatología que se ha descrito, no dudéis en tomar medidas.

 

 

 

 

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